Comedia facilona que está dando sus últimos coletazos en las salas, así que, aquellos que gustéis de ver en pantalla a la novia de América debéis daros prisa.
El arranque del film da síntomas de parecer más interesante de lo que termina siendo. Lo mejor de todo el juego de planos con los limones del principio. “Love Happens” nos narra la típica historia de una vida perdida venida a menos y que está en el pozo de las miserias (en este caso por la pérdida de un ser querido) pero que termina reencontrándose con la vida, el amor y recuperando las riendas de su destino. El actor principal, Aaron Eckhart, no es que sea muy creíble, pero al menos da la talla frente a la siempre bella y hermosa Jennifer Aniston.
El mejor mensaje que nos puede dejar esta historias son palabras finales, aquellas en las que nos recuerda que lo bueno de todo aquello que termina es que justo en ese mismo instante comienza algo nuevo.
Matthew McConaughey vuelve a la comedia que mejor saber hacer, aquella de Don Juan rompe corazones que termina cayendo, como siempre, en las redes del amor. Esta vez la chica es Jennifer Garner (cada día más escuálida).
Es una comedia entretenida en la que aparecen los clichés habituales de estas fechas. La historia es en plena navidad a lo que añadimos el guiño a Dickens y sus fantasmas de navidad. Matthew recibirá la visita de tres jovencitas (novias) que le mostrarán su pasado, presente y futuro y le harán cambiar de parecer sobre la vida y el amor.
A esto tenemos que añadir el elemento “boda” muy usado en estas comedias. Todo está ambientado en la semana previa a la boda de su hermano, boda que él tratará de evitar.
Si os gustan las comedias del “Mazas” McConaughey esta no os defraudará.
Entre la comedia “500 días juntos” y “No es tan fácil” estará el trono de comedia del año. La primera es más Indie, alocada, musical y filosófica pero la segunda cuenta con un reparto de actores de primera división y con la directora-guionista Nancy Meyers, toda una todoterreno en el género, responsable de títulos como “The Holiday” o “Cuando menos te los esperas” y cuyo trabajo en esta película le ha merecido la nominación a mejor película (musical/comedia) y guión en los Globos de Oro. Por su parte, Meryl Streep también ha sido nominada como mejor actriz. Alec Baldwin cierra la pareja protagonista siendo su papel calcado con su perfil.
Es una buena recomendación para aquellos amantes de comedias situadas en una clase acomodada de la costa californiana, donde podrán disfrutar de todo un catálogo de decoración y gastronomía junto a los habituales devenires de la vida. Sin duda, una de las comedias del año.
Por fin se estrena en España la película de zombies de Ruben Fleischer, que en un principio se planeo para finales de noviembre.
Para ser un director novato en el género (el mismo aseguró no haber visto nada sobre zombies salvo “28 días después”) le ha salido una película más que aceptable. Aunque juega dentro del género zombie parece crear una especie de subgénero donde la comida absurda se transforma en protagonista. Bajo un diseño hiperrealista que termina siendo surrealista, maneja perfectamente la puesta en escena, el ritmo y la sátira zombieril.
Los personajes están desarrollados en su justa medida para dotar de la profundidad necesaria a la realidad que se nos presenta y evitar caer en paranoias arquetípicas propias del género.
Particularmente me quedo con el cameo de Bill Murray que es sin duda lo mejor de la cinta. Es una película sin grandes pretensiones y efectista, ideal para una tarde palomitera de invierno navideño.
Pronto puede que la veamos convertirse en una saga e incluso en una serie de televisión. Ahí queda eso.
Spanish Movie es uno de los grandes aciertos del cine español de este año. Recoge el testigo de otras películas del género “Spoof movie” como “Hot Shots”, “Agárralo como puedas”, “Top Secret” o la más reciente “Scary Movie” y sus secuelas. La verdad es que resulta muy complicado hacer una película de este género y que sea interesante, que tenga cierta coherencia, que enganche al espectador, que los “gags” sean constantes, fluidos y sobretodo graciosos. “Spanish Movie” consigue todo esto con nota. Enlaza perfectamente títulos como “Alatriste”, “Los Otros”, “El orfanato”, “El laberinto del fauno”, “REC”, “Volver”, “Yo soy la Juani”…
Me ha sorprendido gratamente el trabajo de producción del film, muy elaborado y completo, con infinidad de cameos, localizaciones y un metraje bien ajustado. Es destacable el trabajo de dos de las protagonistas, Silvia Abril y Alexandra Jiménez, dos grandes actrices que demuestran tener arte de sobra para esto del humor.
Momentos como este que se muestra en los créditos finales dan fe del logro conseguido con este film, que hasta el mismísimo Leslie Nielsen se ha prestado a participar en la aventura española al estilo de las de los hermanos Zucker.
Esta semana llega a nuestras salas una de las comedias que más dinero está generando. Con un presupuesto que a penas llega a los ocho millones de dólares lleva una recaudación cercana a los treinta y cinco millones de dólares en Estados Unidos.
Marc Webb es el director de esta cinta en la que ha sabido imprimir un diseño muy acertado y darle un carisma especial. Todos los elementos que entran en juego tienen carácter propio. Desde el diseño de producción, el vestuario, la música (protagonista esencial) y el montaje. La única pega que se le puede poner a esta tragicomedia es el exceso de metraje y la reiteración de alguna de sus escenas, por lo demás tiene una firma impecable.
La cinta recorre los porvenires propios de una pareja que acaba de conocerse y como llegado cierto punto de la relación, justo ese momento en el que empiezas a saber si esas complicidades y coincidencias son algo más que eso o si las diferencias aparentes resultan definitivas, todo toma un camino para bien o para mal. A lo largo de ese recorrido nos encontramos con multitud de frases memorables y una representación, en algunos casos muy acertada, de la realidad de la vida misma. Todo envuelto de matices filosóficos y transcendentales lo que ha convertido a esta comedia en un fiel reflejo de la cotidianeidad de muchos espectadores.
Ideal para una tarde de domingo. Chico conoce chica, chico se enamora, la chica no quiere nada serio y al final…
La nueva aventura del director Steven Soderbergh parecía ser un proyecto interesante e incluso algunas voces críticas colocaban su trabajo como uno de los más interesantes del año. Llegado el momento de la verdad nada de esto es cierto, por lo que empiezo a pensar lo que va a pasar con el “Avatar” de Cameron, porque la expectativa es tan elevada que me temo lo peor.
La cuestión es que Soderberg nos plantea un conflicto de espionaje y estafa industrial con vertiente cómica donde la comicidad nunca llega a brotar. Los esfuerzos por hacer más simpático a Matt Damon y camuflarle bajo un bigote, unas gafas ochenteras y un barrigón de jubilado no consiguen el resultado esperado.
Lo mismo ocurre con la trama, no muestra los elementos de una forma cómica, de fácil comprensión y sincera. Por el contrario juega a la obviedad y desenlace rápido. De este modo nos deja sin lo más importante de este tipo de historias, los hechos irrisorios que van ocurriendo para llegar a la situación final.
Viendo títulos como este hacen que uno se acuerde enormemente de maestros como Billy Wilder y obras como “1,2,3″.
Lo mejor: La voz en off de Matt Damon expresando sus pensamientos.
El gran Billy Wilder, ganador de 6 Oscar y rey de la comedia por antonomasia, escribió y dirigió esta impecable y delirante comedia que tras “Con faldas y a lo loco” y “El apartamento” es una de sus obras maestras.
La historia: C.R. MacNamara, representante de una multinacional de refrescos en Berlín Occidental (Coca-Cola), intenta desde hace tiempo introducir su marca en la URSS. Sin embargo, el señor Hazeltine le encarga cuidar de su hija Scarlett, que llega a Berlín esa misma tarde. Se trata de una alocada joven que, a los dieciocho años, ya ha estado prometida en cuatro ocasiones. Scarlett, eludiendo la vigilancia de MacNamara, se enamora de Otto Piffl, un joven comunista.
Esto es sólo el principio de los problemas del señor MacNamara, tendrá que lidiar con su mujer, con la secretaria, los empleados, la policía y un sinfín de complicaciones que se iran dando. El tono va subiendo a medida que el metraje avanza, mostrandonos a un MacNamara cada vez más ofuscado y vertiginosamente irritado.
Wilder se maneja perfectamente en este tipo de situaciones en las que además sabe explotar a la perfección todos los clichés establecidos. Enfrenta al capitalismo con el comunismo sacando lo mejor y peor de cada uno de ellos para llegar a una ambigua respuesta al embrollo.
Es una comedia única y singular que sin duda se encuentra entre las dos o tres mejores de todos los tiempos, donde James Cagney borda exquisitamente la histeria contenida en una interpretación que roza la locura. Papel que le valió una nominación al “Laurel Award” . Finalmente ganó un Oscar por su papel protagonista en “Yankee Doodle Dandy”.
“Uno, dos, tres” pasará a la historia por su sencillez, su rápido planteamiento, su ritmo vertiginoso, su delirante puesta en escena y por supuesto la magistral dirección de Willy Wilder.
Ya sabéis el dicho ese que dice que “donde hay patrón no manda marinero” y como tal, un servidor terminó viendo “Nueva York para principiantes”. La sorpresa, en contra de mis prejuicios, fue mayúscula. Una divertida comedia británica, ambientada entre Nueva York y Los Ángeles y reproduciendo los estereotipos de británicos y americanos revueltos, que tan bien ha explotado la serie “Little Britain in Usa”.
Simon Pegg interpreta a un joven soñador con principios, periodista del corazón, que gracias a su peculiar y descarado estilo consigue trabajar en una de las mejores revistas del corazón. La mezcla entre la típica comedia romántica hollywodiense y el humor inglés fluye como la espuma durante todo el metraje, donde además la buena química entre los personajes hace ver el excelente trabajo de casting realizado. Aprovechamos también la ocasión para ver a una Megan Fox (la chica de moda) en un papel arquetípico de la actriz en alza, que parece encajar perfectamente con ella, aunque algo me dice que esta chica es mucho más lista de lo que su lánguida y efímera figura demuestra.
Sin duda paseréis un rato muy pero que muy divertido viendo esta película, dónde los sueños de futuro y la frustración del presente se combinan para mostrarnos la cara más agradable de este circo.
¿Cuantas veces habréis soñado con rememorar todos aquellos recuerdos de adolescencia, con volver a sentiros fuertes, importantes, el centro del universo y sentir que tenéis por delante mil oportunidades para convertiros en la persona más especial del mundo? Seguro que más de una y sobre todo para tratar de corregir aquello que pensáis que fue error, esa decisión que fue mal tomada, a veces por inmadurez, otras por un mal consejo tomado con demasida confianza o simplemente…porque el destino era ese.
“17 Otra vez” es una de esas comedias ligeras que juega con sencillez con los sueños y recuerdos de cada generación ofreciendo una segunda oportunidad para cambiar lo que somos y lo que fuimos también. Zac Efron es el joven protagonista de esta historia, conocido mundialmente por su participación en la saga Disney “High School Musical” y que en “17 otra vez” vuelve lucir el mismo palmito de chico de éxito en el instituto. Matthew Perry (Friends) le da la réplica en el papel de adulto.
Por cierto, ¿qué sentistéis al volver a oir el tema “Danger Zone” de Kenny Loggins que fue como el himno de aquella mítica película de Tom Cruise, “Top Gun”?