
Trás varios años luchando contra la enfermedad (un maldito cáncer de pulmón) Paul Newman nos ha abandonado. El actor quisó salir del hospital el pasado mes de agosto para morir en paz, en su casa, rodeado de sus seres queridos. Y así ha sido como este mito del cine se ha ido, por la puerta grande y rodeado de los suyos.
Ochenta y tres años, más de 60 películas a sus espaldas, dos Oscar , uno honorífico en el 85 y otro un año más tarde como Mejor Actor por su actuación en “El color del dinero”. Son tantos los buenos ratos que nos ha hecho pasar el hombre con la mirada más azul de la historia del cine que cuesta decantarse por una sola película: Marcado por el odio, La gata sobre el tejado de zinc, Dulce pájaro de juventud, Éxodo, El buscavidas, La leyenda del indomable, Dos hombres y un destino, El golpe, El color del dinero, Camino a la perdición…
El rostro más bello del cine, sexy, inteligente, divertido, atractivo, comprometido… un hombre que supo envejecer dignamente, que amaba las carreras de coches, a su mujer Joanne Woodward con la que compartía su vida desde 1958, y que nos ha brindado grandes interpretaciones a las que podremos volver para disfrutar de su presencia, de su mirada y de su magnetismo.
Siempre recordaré aquel boxeador de “Marcado por el odio” o al pobre diablo de “La leyenda del indomable”, cuánto agradezco a mi madre que me inculcara su pasión por el cine y que desde pequeños nos pusiera películas de actores como Paul Newman.
“Esta es la vida que elegimos. Y una cosa está clara, ninguno veremos el cielo”
Paul Newman, Camino a la Perdición.