Terminó el Festival de Cannes, un curioso año en el que el cine español estuvo en off, Bardem ganó la Palma de Oro al mejor actor (otro premio más para su vitrina), Tim Burton presidió el jurado y el cine de arte y ensayo volvió a engalanarse en este escenario, que suele premiar un tipo de cine nada comercial como lo es el del tailandés Apichatpong Weerasethakul y su cinta “El tio Boonme revive sus vidas pasadas” que se hizo con la palma de oro. Por lo que he podido leer y escuchar al respecto la película es más que soporífera y lo dejo ahí, para que luego no me acusen de defender únicamente el cine de estudio. Lo que cuesta creer es como un Festival que parece ser adalid del cine contemporáneo y vanguardista es capaz de premiar este tipo de proyectos, que ni la crítica ni el público (porque ni se llegará a exhibir) llegan a aplaudir y que algunos en la prensa han llegado a tildar de “grotesca”.
Volviendo a lo que nos interesa, “Biutiful” de Iñárritu no logró ganar como película pero si su intérprete masculino, Javier Bardem, que con este premio ya tiene casi todos los galardones relevantes de la industria. Lo que se tinta algo surrealista es la repartición del premio con el italiano Elio Germano por su papel en “La nostra vita”. La cinta de Iñarritu tampoco ha sido recibida con buena crítica. Es acusada (como todos los temas tratados por este director) de pornografía de la sordidez y crónica de un dolor falsamente atormentado. ¡Qué buenas palabras para definir el cine de este director mexicano! Menos mal que el talento de Bardem (pese a su estupidez continuada con la prensa que no debe) sobrevive a historias que no están al nivel. Lo que dará más vueltas por la prensa de hoy que el propio Festival serán los agradecimientos de Bardem al recibir el premio, momento en el que se acordó de Penélope Cruz en toda una declaración de amor que ya echábamos en falta. Sus palabras textuales fueron “A mi amiga, a mi compañera, mi amor. Penélope, te debo muchas cosas y te quiero mucho”.
Total nada, ¿verdad.?
Por último señalar que el premio del Jurado fue para “Des hommes et des dieux”, a Lee chaung-dong le premiaron como mejor guionista por “Poesía” y Mathieu Amairic como mejor director por “Tournée”.
Con esto lo dejamos para el año que viene, que esperamos que la presencia española sea algo mejor y que la calidad de los trabajos sea muy distinta a la presentada este año.
Otra de las grandes “cagadas” de la noche de los Oscar fue el no incluir en el montaje que cada año hacen a las personalidades de Hollywood que fallecieron en el pasado año a Farrah Fawcett. Tanto el director de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematrográficas como el responsable del montaje “In Memoriam”, Bruce Davis, (que lo lleva haciendo desde sus inicios en 1993) tuvieron que disculparse en el día de ayer por omitir de este video a la actriz Farrah Fawcett, la actriz que se hizo popular por la serie “Los ángeles de Charlie” y que se convirtió en todo un icono pop de su época.
Parece que al final en Hollywood le han dado de su propia medicina a James Cameron, si, el Cameron todo poderoso, ¡rey del mundo! como el mismo se proclamó. Pero se olvidaba de algo fundamental en esto de las votaciones de los Oscars y es que los ordenadores y las máquinas no votan y son las personas las que si lo hacen. ¿Y por qué digo esto? os preguntaréis muchos. La respuesta es bien sencilla. James Cameron tiene fama de no tener un buen trato con los actores. Ahí está el ejemplo de Leonardo DiCaprio que terminó hartito de él en el rodaje de Titanic y del que casi aseguró que no volvería a trabajar con él. Ya tuvo sus más y sus menos con el director en la entrega de los Oscars del año de Titanic, ya que Leo no quiso asistir porque no se veía muy identificado con ese cine tan comercial y espectacular con el que había colaborado, pero que por otro lado le catapultó a donde está ahora (así que no reniege). Cameron le tildó de caprichoso y consentido y su relación desde entonces pasó a enfriarse.
Este año ha sido uno de los más aburridos y sobrios de la historia de los premios. Empezando por la retrasmisión de Canal+, que pone al frente a Manuela Carrasco, que puede estar muy bien y ser ganadora de un Goya, pero como comunicadora y experta en temas oscariles la verdad es que no la veo. Uno termina cansándose de discursos prefabricados, de valoraciones de la gala pre-escritas y del poco interés que otros muestran. No puede permitirse que alguien vaya a hablar sobre las películas nominadas y que no las hayas visto. Que decir de las tediosas conexiones con pseudofiestas en las que el aburrido Antonio Muñoz de Mesa nos entrevista al primer borracho que pasa por delante de la cámara y nos cuenta lo que quiere.
Ya no queda nada, en apenas una hora dará comienzo el
Anoche se entregaron los premios a las peores películas e interpretaciones del año, Los Razzies, conocidos por ser los anti-Oscar. Este año pasó algo peculiar y es que Sandra Bullock estaba nominada a peor actriz a la vez que en los Oscar lo está como mejor actriz. Anoche ganó el Razzie y lo que es mejor, fue a la gala y recogió el premio, todo un detalle. Pronto sabremos si consigue algo único. Ser la peor y a la vez la mejor actriz del año. Toda una paradoja.
Aunque poco tienen que ver los premios del cine Independiente con la gran industria Hollywoodiense, no deja de ser una antesala más a los Oscars. En este caso la gran ganadora de la noche de premios fue “Precious” la cinta de Lee Daniels en la que también aparece la cantante Mariah Carey. Esta cinta puede que sea una de las sorpresas de los Oscars de este año. Contar con Oprah Winfrey en la producción y teniendo en cuenta el tirón que tiene esta mujer es probable que den la campanada en alguna categoría más allá de la actriz secundaria que seguramente será para Mo´nique.

