Este es uno de esos títulos telefilmeros, predecibles y tirando hacía el melodrama que no sabemos muy bien porque, siempre gusta ver. En este caso no os equivocaréis. Sólo por ver la idílica vida de sus protagonistas merece la pena. El paisaje que se retrata parece sacado del mismísimo paraíso, dan ganas de adentrarse en él y no volver a la realidad. Los colores de la naturaleza se muestran extremadamente vivos, el agua y la vida fluye en cada fotograma y aquellos planos en los que la luz quema los bordes del encuadre realmente parece que estás viendo un spot de A&F.

También quiero señalar la excelente selección musical de la banda sonora, cuidada al detalle para los más románticos. En cuanto a la historia y los personajes, evidentemente de manual, pero no por ello dejan de ser cautivadores. Eso si, Zac Efron aunque nos lo pongan super cachas y le dejen la barba sigue pareciendo un jovencito que casi no llega a los 20 años.

Por otro lado, la reflexión de la historia es ideal para soñar despiertos. Para aquellos que siguen confiando en el destino, en que las cosas no ocurren sin motivo y que siempre hay algo que nos hace tomar decisiones que para bien o para mal cambiarán nuestra vida. Es una historia de segundas oportunidades, de la búsqueda del perdón e intentar superarse así mismo con la fe puesta en que la vida está ahí afuera esperándonos, sólo hay que tomarla.

Personalmente creo que es muy difícil no enamorarse de los personajes y la historia, porque todo en ella es redondo, el entorno es idílico, el estilo de vida único y la voluntad hacía el amor constante.

Como si de una feliz tarde de verano en el jardín se tratase, “Cuando te encuentre” es ese recuerdo que siempre nos hace sonreír.

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published.