Con “Dolor y Dinero” Michael Bay me ha dejado muy sorprendido. Estamos ante su proyecto más serio, cuándo todo parecía ser más de lo mismo.

La carrera de Michael Bay se comprende de inmediato revisando alguno de sus títulos, como “Bad Boys”, “Armageddon”, “La Roca” o la saga de “Transformers” que le pone a la altura del Rey Midas en cuanto a taquilla y espectáculo. Por lo que si existe un referente en materia de cine de acción desde los 90, ese es él, Michael Bay.

Partiendo de esta base, en este título no dejan de estar sus huellas de identidad, planos rápidos, ese inquietante deseo de paralizar la acción con cámaras súper lentas y esos increíbles planos de acción en movimiento que tan bien sabe filmar. En esta ocasión lo he visto más videoclipero de lo que acostumbra, me ha recordado bastante a Danny Boyle con algunos detalles gráficos como esa foto instantánea con filtro que detiene la acción como si fuera a subirse a Instagram en ese momento.

Por lo tanto,  esperando ver esto, nos encontramos con mucho más, como un guión bien estructurado, con mucho diálogo y para nada absurdo. Humor y acción a raudales desde el primer plano. Justo lo que queríamos,  una película con sello Bay, muy divertida y llena de emoción hasta el final.  Pero esta historia nos sorprende. Lo primero porque tiene un metraje mayor del esperado y además porque la sátira de la sociedad en la que vivimos va más allá de la mera anécdota, se convierte en el vehículo principal de esta historia (que debemos recordar que está basada en hechos reales) tomando unos tintes dramáticos inusuales en este director, con los que llega a conmover al espectador por la dureza de la historia y la simpleza y comicidad con la que se cuenta.

Destacar el pequeño papel de Ed Harris, cuya profunda mirada no pasa inadvertida. Ojo también con Dwayne Johnson, que parece tener más registros de los que aparenta, así como la notable mejora interpretativa de Mark Wahlberg y ese pequeño guiño inesperado a esa publicidad de CK Underwear que tanto le valió en su carrera profesional.

Mención especial para Tony Shalhoub (conocidos por todos por la serie Monk) cuyo papel de víctima es sensacional.

Por último, como suele pasar en determinadas películas, su promoción o temática va dirigida a un público objetivo que no siempre es el más apropiado para comprender y valorar toda la profundidad que algunos films conllevan y en este caso la sala estará repleta de jóvenes cuyos álter ego son estos personajes  que demuestran una vez más que un excesivo y enfermizo culto al cuerpo viene a reflejar una descuidada inteligencia que a veces…puede llevarlos a cometer atrocidades innencesarias e injustas, incluso con uno mismo.

 Una película que me deja muy buen sabor de boca y que hace que recupere el crédito por este director y este esperando ver su siguiente trabajo ¿Transformers una vez más? 🙂pain2

 

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2 Responses

  1. gema

    Risas garantizadas con esta película, y un final que te deja impactado, porque …. ¿como puede ser alguien tan estúpido? Increíble que sea una historia real.

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