El director Darren Aronofsky ha vuelto a dejarme sin palabras con su nuevo film “El Cisne Negro”, interpretado y protagonizado por Natalie Portman.

Es tanta la belleza visual, imaginación, talento y perfección mostrada en esta película que me cuesta decidir por donde empezar. Esta bien, lo haremos por el director.  Darren Aronofsky vuelve con esta historia una vez más al lado oscuro y profundo que cada uno lleva dentro, dirigiendo a su personaje principal por tortuosas aguas de locura. Desde el arranque del film nos queda muy claro que lo que vamos a ver sobresale de lo común. Los primeros 2 minutos de película desvelan el talento y maestría visual que Aronofsky nos va a plantear durante el resto de metraje.  Pero “El Cisne Negro” es mucho más que esto:

1. Fotografía: Magnífico uso de la luz, desde las escenas de claro oscuro de la sala de ensayo, pasando por la casa de Nina (Natalie Portman), donde el ruido en la imagen le da este toque rancio y cansado, reflejo de lo que significa ese hogar. Uno de los momentos que cinematográficamente (fotográficamente) hablando más me ha llamado la atención ha sido la escena de discoteca de baile, con la visión de rojos y azules a golpe de electrónica y planos que se detienen.

2.Música: Clint Mansell ya me sorprendió con “Requiem por un sueño” con aquella música simétrica que era para volverse loco. Este caso no es así, pero tanto la música como la gente de sonido mimetiza y sincroniza los movimientos y ruidos del cisne de tal forma que parece que lo tuviéramos encima, lo mismo ocurre con lo referente a la puesta en escena de la dualidad del personaje de Nina.

3. Realización: Sin palabras, soberbio.  Aronofsky se gana el “Hall of fame” con esta película. Todo en ella es poesía pura. Hacía mucho tiempo que no veía un manejo de la cámara como este. Mira que hay directores que disfrutan con los planos muy cortos, con el movimiento constante del encuadre e incluso con un baile continuo de la imagen. Pero en todos ellos termina resultando un recurso sobrestimado y excesivo. Aquí no sucede eso. La historia termina cobrando vida con el uso de la imagen que proyecta. Nos inyecta en la acción, nos vuelve locos, nos tortura la retina, nos lleva al infierno del personaje, nos hace sentir en cada momento lo mismo que siente el personaje y en especial quiero destacar las escenas de baile. Como ya decía antes, los primeros minutos resultan esclarecedores de lo que nos va a venir encima. Entra, sale, da vueltas, la persigue, la acorrala, la seduce. La cámara es uno más en todo momento.

También debemos hablar del ritmo del film. Constante y frenético desde su arranque hasta convertirse en agotador. Mantiene la tensión en todo momento lo que ayuda a la identificación con los temores de Nina.

4. Natalie Portman: Es una actriz a la que nunca he tenido en gran estima. Sus películas no me han gustado especialmente y sus interpretaciones en ocasiones me resultaron ñoñas. Con “V de Vendetta” empezó un nuevo ciclo que ya me llamó un poquito la atención, pero con “El Cisne Negro” no me queda más que caer rendido a los pies de su interpretación. Tiene escenas en las que realmente parece haber vivido lo mismo que su personaje. El cisne y ella son uno mismo. No hay duda, el Oscar es suyo.

5. Guión: Poesía pura. Esta muy bien como refleja la transformación de Nina, como se va dando cuenta de que la realidad que necesita en su vida no es la que tiene. Como se enfrenta a su madre (situación muy similar  a la de “Requiem por un sueño”) y como debe luchar para conseguir su propósito. Los versos finales son el broche de oro para esta película.

En definitiva el universo de Aronofsky resulta hipnótico y perturbador y en perfecta sintonía con los más altos ideales artísticos, los que llevan a Nina a llevar su arte hasta al más grande sacrifício.

Esta es una película imprescindible para el 2011 y uno de los mejores, por no decir el mejor trabajo de Darren Aronofsky, donde expresa de forma inequívoca sus señas de identidad.

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2 Responses

  1. Guillermo!!

    Totalmente de acuerdo con tu crítica. Grande Aronofsky con ese peculiar estilo, pero lo de Natalie Portman es espectacular. Está increible sosteniendo ella sóla todo el peso de la película. Muy merecido el Oscar que se llevará (sin lugar a dudas).

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  2. Miguel ángel

    Cierto, de hecho creo que se cuentan con dos manos los planos en los que no sale ella.
    Lo hacen tan bien Aronofsky y Portman que te conviertes en la protagonista nada más sentarte en la butaca.
    Viendo esta película me cuesta creer que parezca tan claro en todas las quinielas que David Fincher se llevará el Oscar a la dirección. Su dirección es buena, pero esta es mucho más original y atrevida.

    Nunca se sabe, en 2006 casi lo consigue Paul Greengrass por “United 93”, con una dirección muy parecida.

    En cualquier caso me quito el sombrero ante directores como este.

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