El paso del tiempo, el inexorable paso del tiempo y decidir qué hacer con él es el eje central por el que se desarrolla esta romántica y enternecedora historia. “El curioso caso de Benjamin Button” retrata la vida de un extraño personaje (interpretado por un magistral Brad Pitt más allá de las capas de maquillaje) que vive su tiempo al revés. Nace viejo y muere joven. Esta curiosa circunstancia hace de cada uno de sus momentos más especiales si caben que el de cualquier otra persona, porque verá partir a sus seres queridos con mayor rapidez y compartirá menos tiempo con las personas con la que se cruzará en su vida.

Entre medias de todo esto aparece la historia de amor entre Pitt y Blanchett, una historia que viene a decirnos que la vida es una continua elección sin predeterminación o destino. Ellos eligen estar juntos a pesar de sus vidas tan dispares.

Es una película que me ha encantado, encarna la filosofía y valores que este mismo blog prentende, hacer de la vida una historia de cine, de película. Aprovechar cada instante como si de el úlitmo se tratase, porque la vida no son más que momentos especiales, circunstancias ocasionales, como lo es la pequeña historia (uno de los mejores momentos del film) de Pitt y Tilda Swinton en un hotel ruso. La relación que mantienen, la complicidad entre ellos y esa magia de la amistad, la pasión, el romance efímero, porque como la vida misma, todo es efímero.

Me quiero quedar con el final de la película, que rebosa emotividad en cada fotograma, con ese poético y metafórico plano final del reloj invertido bajo las aguas del tiempo. Sublime. De hecho tengo una anécdota curiosa. Pocas veces y esta es una de ellas he visto al público aplaudir tras la proyección de un film. La última vez me ocurrió hace más de cinco años tras ver “El señor de los anillos: El retorno del Rey” y con esta película se ha vuelto a repetir, incluso mostrando el respeto de los más jovenes, que precisamente son los que menos iban a entender la historia desde sus ojos adolescentes llenos vida, ilusión y con la mira puesta únicamente en el futuro.

El único pego que se le puede poner a la historia es lo repetitiva que puede mostrarse en algunos momentos, recayendo continuamente en la busqueda de lo lírico, viviendo de las rentas del recuerdo, del pasado.

Tengo claro que es la película con más posiblidades para hacerse con el Oscar, no sólo por su historia sino por el repaso sobre el siglo XX, del que indudablemente saldrá un Oscar a la mejor dirección artística. Esta es una película grande y grande va a hacer a su director David Fincher, que con este título da un paso de gigante en su trayectoria. Empezó con videos musicales que dieron paso a un estilo visual atrevido y vanguardista con títulos como “Seven” o “El club de la lucha” pero con esta película entra de lleno en el más puro clasicismo académico para dejar así de ser un outsider de la industria.

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4 Responses

  1. Gema

    Me ha encantado, me quedo con dos partes de la peli cuando me he reido muchisimo. Una es la similitud del protagonista con el ex-marido de una de sus compañeras de casa, y la otra cuando comprende porque merece la pena trabajar y para que sirve tener dinero, jajajaja. Buenisima!!!

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  2. Gema

    Esta pelicula ha hecho que regrese a los 13 años y me enamore de nuevo de Brad Pitt. Yo le doy el oscar.

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