“El lado bueno de las cosas” es una de esas comedias románticas que solemos ver acercándose los OSCAR, en las que el drama se refugia entre sus líneas y donde los clichés habituales de las producciones de los grandes estudios no dejan su rastro. Aquí se juega un perfil más independiente.

David O. Russell, habitual en los OSCAR en los últimos años (The Fighter 2010), trata de mostrarnos en esta cinta las cosas buenas de la vida, esas pequeñas cosas como los domingos de partido con la familia en donde esos pequeños detalles de amor, de cariño y refugio nos salvaguardan de la dureza de la vida, del sufrimiento que arrastramos y de la amargura que muchas veces puede ser la vida. Trata de dibujarnos ese mapa positivo que debemos trazar en el inicio de un proceso de transición, de una vida que dejamos hacia otra nueva llena de oportunidades.

Ese juego de razones de O. Russell busca cualquier artimaña y excusa para dirigir el argumento hacia donde quiere, no olvidemos que es una comedia romántica y todo vale, por surrealista que pueda parecer. El ritmo está falto de brio y la intrascendencia tiene momentos en los que se apodera del argumento.

Las interpretaciones son el mejor valedor de la historia. Jennifer Lawrence se lleva de calle la película en el momento que aparece, incluso en su bis a bis con Robert De Niro le deja noqueado, no le hace falta luchar a los puntos. Las cuatro nominaciones por sus interpretaciones están más que justificadas y es probable que ganen alguna de ella.

Finalmente las reflexiones que tanto prometia no llegan, por otro lado la comicidad es limitada y está lejos del genio de títulos como “Up in the air” o quizá cierto paralelismo irónico que veo con “Revolutionary Road”.  En cualquier caso es una película agradecida, que viene a decirnos que Bradley Cooper vale para más cosas, que Jennifer Lawrence tiene futuro  y que tras varios años, por fin Robert DeNiro tiene una interpretación a la altura que se espera de él.

Veremos si en la carrera final por OSCAR consiguen alguna estatuilla, porque al final es una de estas películas sin grandes pretensiones  que o bien pueden dar el campanazo, véase “Juno” o pueden pasar al destierro total y ya os adelanto que suceda lo que suceda pasados dos años nadie se acordará de esta película, aunque Jennifer Lawrence gane el OSCAR.

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2 Responses

  1. paulo

    Prezados

    Parabéns pelo site, estamos divulgando na Rede Cineplaneta.

    abs
    Paulo Araujo – Rio de Janeiro
    Brasil

    Reply

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