Todo prometía ser espectacular, el trailer era excepcional y el director venía respaldado por la excelente continuación de la saga con “La supremacía de Bourne” y la nominación al Oscar por “United 93”, pero el resultado aunque es más que notable no termina por satisfacer mis expectativas.

La película tiene un arranque musical muy acertado que claramente empieza marcando el ritmo agotador al que Greengrass está apunto de someternos. Los abuso de los planos cortos es mareante, de hecho, si llegan a ponerme una sola escena más de acción hubiera echado por la boca la cena. No hay un sólo plano en el que la cámara no se tambalee y parezca estar sujeta por un abejorro en celo. Hasta tal punto llega que en los primeros compases de la trama nos menean la cámara para visualizar un simple cartel con el nombre y departamento de la persona que lo ocupa. Qué decir de los mini zooms a los que nos somete cuando hay cruces de miradas que parezcan tener cierta complicidad. La acción también se ve sobreexpuesta al abusivo y excesivo uso de los planos cortos, que más bien parecen sucesiones de planos detalle en algunas ocasiones. Salvo el primer enfrentamiento el resto no se disfrutan como los acontecidos en las dos primeras entregas de la saga.

Es tan intenso el ritmo que el director quiere insuflar al film que cuando Joan Allen aperece en escena comienza a echarse la leche en la taza antes de que terminen de servirle el café. ¡Por dios! que alguien lo pare. Incluso precipitan ciertas circustancias por la necesidad imperante de que la acción no cese un sólo segundo.

Sin duda alguna si hubiera alguna categoría en los Oscar a mejor Steadycam sería para el de esta película.

Pero todo no podía ser malo. La resolución de las tramas espionaje, contraespionaje, tú me engañas, yo te egaño, te doy una pista, tú me das otra, etc… son fabulosas, gozan de realismo y credibilidad.

Por si todo esto no fuera suficente todavía nos queda “La jungla de cristal”. Id preparados con bolsitas de plástico, por si acaso.

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5 Responses

  1. Berni

    A mí eso ya me pasó con la segunda, para mi fue “la supremacia del mareo” porque cualquier pelea, cualquier persecución y, en general, cualquier movimiento era demasiado rápido y cercano.

    Yo iré a verla por saber el final porque a mí la trama si me gusta aunque tenga que venir acompañada necesariamente de ese vaivén.

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  2. Paco Fox

    Tiene usted razón: yo no sólo me mareé. Es que los espaguetis al pesto que me había zampado tuvieron una reacción alérgica greengrassiana y acabé con indigestión y cagaleras durante cinco días. En serio.

    A ver: La narrativa cinematográfica tiene muchos recursos expresivos. Es misión del director elegir los adecuados para contar la historia adecuadamente y transmitir las emociones necesarias. No se debe abusar salvajemente de un sólo recurso, pues pierde toda su eficacia. Por lo tanto, no se debería contar toda una película en primeros planos o hacer todos los movimientos con un zoom cual Jesús Franco de la vida.
    Bien es verdad que, a veces, un recurso puede convertirse en el centro de una narración. Puede tratarse de una película experimental. O de algo justificado. La cámara en mano sería el más sencillo de respaldar. El propio Greengrass lo hizo muy bien en ‘United 93’ o ‘Bloody Sunday’, en las cuale el uso constante del recurso expresivo tenía sentido: inmediatez, estilo documental para recreaciones históricas. Pero Bourne es una película de acción (y, por mucho que se esfuercen por internet en proclamarlo, tan irreal como ‘Casino Royale’). La ausencia constante de trípode no está justificada.

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  3. Guillermo!!

    La verdad es que tiene una dosis de acción sin descanso que te deja bastante agotado, y yo creo que el director ha querido sumarse a esta tension, a este agobio que plantea la historia y hacerselo sentir al espectador por medio de la cámara.
    A mi no me pareció excesivamente mal, por que yo creo que es lo que quiere transmitir, ese malestar, esa angustia y agobio del protagonista trasladarselo al espectador para hacerle complice, cosa por otro lado harto dificil cuando vemos que Bourne es una especie de semidios que no muere nunca (y mira que tiene ocasiones). Pero bueno, eso ya es otro tema.

    Bien es cierto que este tipo de películas raramente son tratadas de este modo, pero si hubiese sido en Casino Royal, pues te diria que estoy de acuerdo contigo, pero en este caso creo que está justificado visto desde el punto de vista que te comento. El problema es que es una saga muy comercial y el público se puede esperar una realización más comercial, por que viene siendo lo habitual.

    Lo que no me gustó nada es el final, mira que se podían haber ido a créditos con la sonrisa de la tia en el bar cuando dan la noticia de que no se ha encontrado el cuerpo, pero no… tienen que sacar al tipo nadando… Si ya había quedado claro, no me jodas… 😉 pero bueno, ya sabemos como son los americanos intentando explicarlo todo.

    Respecto a la jungla 4.0… han conseguido quitarme las ganas de ir sólo viendo el tráiler… xDDD Pero bueno.

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  4. Miguel Ángel

    Pues a mi el trailer de la jungla me ha parecido muy chulo por lo que deduzco que puede que la peli no tenga nada más.
    Esta clara la justificación del movimiento de la cámara, pero el problema lo veo en que se excenden demasiado. Como ya dije, hasta para mostrar el cartelito del tio que ocupa el despacho la menean.
    Como dice Paco “no se debe abusar de un sólo recurso”.

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