Como última crítica antes de los OSCAR he querido recuperar una película que forma parte de la historia del cine, entre otras cosas, por un record que todavía no ha sido batido. “Eva al desnudo” es la película con más nominaciones a los OSCAR, al menos así ha sido desde 1950 hasta que en 1997 “Titanic” igualó ese record con otras 14 nominaciones.

Ninguna otra película en la historia del cine ha sido capaz de superar este record. 1950 fue el año de Joseph L. Mankiewicz, cuya película terminó ganando 6 de los 14 premios a los que optaba. Mejor película, dirección, actor de reparto, guión adaptado, mejor sonido y vestuario.

Película protagonizado por Bette Davis y Anne Baxter y en la que aparece brevemente Marilyn Monroe, en una historia arquetípica de “mujer,blanca,soltera busca…” en la que una joven obsesionada con la interpretación y con la profesión de actriz utiliza todas sus armas al alcance parar lograr su sueño de triunfar en los escenarios. Consigue la amistad de una famosa actriz para convertirse en su confidente y estar cerca de ese mundo que ansía, junto a escritores, directores y productores. Todo su entramado se va complicando hasta el desenlace final y sólo es conocido por un inteligente crítico teatral que descubre su plan.

La película es una obra maestra del guión, cuyos apasionados y profundos diálogos son fiel reflejo de las necesidades y debilidades humanas. Unos personajes bien definidos y expresados que se ponen al servicio de esta representación teatral en la que los deseos se ponen por encima del honor.  Es una brillante historia que viene a cerrarse como empezó, mostrándonos un plano final tremendamente representativo de la locura de la fama y sus medios para conseguirla.

La yuxtaposición de los personajes interpretados por Anne Baxter (la aspirante) y Bette Davis (la estrella) llegó a tal punto que terminaron estando las dos nominadas en la categoría a mejor actriz principal por sus papeles, algo que no había ocurrido en la historia.

Existen curiosidades previas al rodaje con gran similitud con la trama de la propia película. La misma Anne Baxter, que había ganado el OSCAR a mejor actriz de reparto el año anterior por su papel en “El filo de la navaja”, llegó a este papel porque Jeanne Crain, quien iba a interpretar el personaje de Eva Harrington se quedó embaraza y esta terminó ocupando su lugar.

En definitiva es una película que todo aquel aspirante a cualquier éxito profesional en la vida debería ver, y darse cuenta de que cuando nos convertimos en lobos con piel de cordero terminamos perdiendo nuestro punto de referencia y no tardará mucho en venir un nuevo lobo a ocupar nuestro lugar. Como la vida misma.

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