Llega el fin de las vacaciones y con ellas el reencuentro con mi querido espacio en Historias de CINE.  Puedo afirmar que no he tenido un verano tan cinematográfico como me hubiera gustado pero la baja calidad de los estrenos me consuela en parte. De lo poco que he visto hay un film sobresaliente, “Origen”, el último largometraje de Chris Nolan, director que nunca me gustó, y del que terminé aburrido con “Memento” (quizá por las horas en las que la vi) y del que me dejó frío con “El Caballero Oscuro” (salvando la música de Hans Zimmer). Me senté en la sala de cine con bastantes prejuicios al respecto, pero con decisión, ya que el tema que trataba así como el reparto, eran de mi mayor interés.

El resultado creo que ha sido espectacular, sin duda alguna “Origen” peleará este año por el Oscar al mejor guión. Nolan nos relata en los primeros minutos las reglas de juego del mundo en el que nos va a sumergir, de una forma muy sutil, discreta y perfecta, si cabe. Rápidamente comprendes su mecanismo y el sentido del viaje a un universo tan subjetivo. No deja un solo cabo sin atar, todo está perfectamente engrasado y poetizado hasta llegar al “sugerente” final que tanto a dado que hablar a la salida de las salas de cine.

El Final: Pienso que es muy claro, el final es el que es, el que completa y da sentido a toda la trama, el que concluye el tablero sin resquicio alguno. Lo que sucede es que Nolan es muy inteligente y sugiere una alternativa, la misma alternativa que siempre está presente en la vida, la del ¿y si..? Con la fe hemos topado. Esta segunda alternativa es inviable con la conexión del resto de fichas en juego y la coherencia seguida hasta el momento, por no decir de la rocambolesca situación que plantearía que haría temblar la credibilidad del espectador. Me quedo con la sugerencia, con la posiblidad, con la belleza de lo altamente improbable y como dice mi escritor favorito, con la comicidad que surge cuando los principios chocan con la realidad.

Otro elemento indispensable del film es esa cuerda ecléctica llena de esperanza e ilusión que Zimmer distribuye a lo largo del film, definiendo con su música un universo complejo lleno de recovecos en los que aventurarse. Que decir del cartel de interpretes; DiCaprio, Watanabe, Cilian Murphy (me encanta), Marion Cotillard, Ellen Page y Joseph Gordon-Levitt (ojito con este joven, que no para de encadenar éxitos de taquilla).

Definitivamente una película para el recuerdo y para disfrutarla una y otra vez. ¡Bravo señor Nolan!

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published.