Esta es una de las pequeñas joyas de los últimos años, cargada de emoción y momentos inolvidables.
J.M. Barrie, creador de Peter Pan, es uno de esos hombres adelantados a su tiempo que esbozó unos personajes que puede que fueran muy novedosos para la época, cuando empezaba a darse forma al concepto de infancia, y los niños empezaban a ser niños y no adultos en miniatura. 
Su obra, aunque escasa, ha sido de gran repercusión y permanece en la memoria de muchos de nosotros.
¿Quién no ha querido alguna vez ir a Nunca Jamás o surcar los aires junto a Campanilla?.
Al margen de la obra literaria, y la magnífica adapatción de Walt Disney, este comentario es para recordar algunos momentos de “Finding Neverland”.

Uno de los mejores, es cuando Barrie se dirige al hermano mayor, que tras un ejercicio de madurez dialéctica, le dice que en un instante de los últimos 30 segundos se ha convertido en adulto.

Otra escena importante, es el momento metafórico y onírico de la muerte de la madre de los niños (inigualable Kate Winslet), una puesta en escena magistral.Y cómo no, la representación de la obra, cuando la cámara hace esos giros vertiginosos para terminar en la cara de un Peter alucinado.

Pero existe una escena que destaco por encima del resto. El último plano en el que Barrie y Peter comparten sus penas en un banco de Kensington Garden. Ese único momento vale un Oscar para el jovencito. La tristeza que expresa por la perdida de su madre y la incompresión de la muerte traspasan la pantalla haciéndote cómplice de su dolor y provocando las inevitables lágrimas, todo acompañado de un extraordinario travelling y fundido que completan esta sinfonía visual.

Me quedo con el “Just Believe” de Barrie. -sólo cree Peter, y la verás.

[youtube]J2_YEltf3FY[/youtube]

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published.