Aprovechando el estreno en Canal+ de “Hijos de los hombres” reflexionaremos sobre el mensaje que Alfonso Cuarón nos muestra en este film.

Esta película engloba una dura crítica hacia el sistema y hacia los anti-sistema (algo que no suele verse muy a menudo) así como un firme alegato hacia la vida y el milagro que significa, en contra de las falacias de aquellos que abogan por su verdad y abanderan su causa.

Alfonso Cuarón se ha manejado muy bien en esa línea que hay entre la casualidad y la fe, y denuncia firmemente los crímenes de estado que se comenten cada día frente a nuestros ojos, de aquellos que nos mantenemos al margen por no querer manchar nuestra conciencia con su conocimiento. Pero Cuarón reparte para todos y también vapulea a los que justifican cualquier medio para conseguir la justicia, la verdad y la libertad. Convirtiéndolos en enemigos de sí mismos al caer en el mismo juego que les rodea.

También es una historia de voluntad, de persistencia, como si de una cotradicción se tratase con la ya mencionada búsqueda de la consecución de un fin, de un ideal por encima de las partes…Este papel es el que interpreta Clive Owen, que sólo defiende la vida y para ello usando la suya propia. No como cada uno de los dos bandos enfrentados que usan la muerte para conseguir la vida. Amarga contradicción, ¿verdad? (No veréis un sólo plano entre tanta violencia en el que Clive Owen tome un arma).

Pero si algo tiene esta película para recordar más allá del tiempo, de su mensaje y de la inmensa fotografía que nos brinda es el INCREÍBLE plano secuencia del final. Perfecta obra de ingeniería cinematográfica, donde la coordinación y sincronización se ponen de manifiesto a su máximo nivel. Su desenlace con el milagro de la vida de por medio desborda la emoción. A través de su manifestación cada uno de los bandos queda perplejo ante su fuerza y su gran misterio y a pesar de las diferencias entre ellos desde el primer minuto todos colaboran con ella, lástima que solo la aprecien cuando se manifiesta frente a ellos. El gran dilema de la ceguera de la humanidad.
Sin duda creo que Cuarón desarrolla uno de sus mejores trabajos en este largometraje, junto a la fotografía de Emmanuel Lubezk y la música de John Tavener, uno de los pocos compositores de música Sacra que quedan en el mundo.

Gran documento de denuncia del camino que la humanidad está tomando de forma irreversible, usando la bella metáfora del nacimiento de Jesús de Nazaret y el tortuoso camino de sus padres hacia Belén. ¿Aprenderá alguna vez la humanidad de sus errores?
Trailer: [youtube]NikEQy1XxDE[/youtube]

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