Aprovecharemos la ocasión no sólo para recordar uno de esos momentos que todos guardamos en nuestras retinas, también para recordar a uno de los grandes de la historia del cine, Steven Spielberg.  

Steven Spielberg es uno de los grandes cineastas de la corta historia del cine y uno de los mayores contribuidores  de nuestra cultura. Los últimos 25 años no hubieran sido igual sin la existencia de este genio imaginario de fantasías, aventuras y nuevos mundos. No podemos entender nuestra historia reciente sin algunos títulos suyos que nos marcaron para bien o para mal, como son E.T., Encuentros en la Tercera Fase, Indiana Jones, Tiburón, La lista de Schindler o una de las más recientes como Parque Jurásico (a la que muy pronto espero dedicar un monográfico).

Spielberg es un maestro de la acción, siempre tiene las ideas muy claras, de ahí su fama de vertiginosos rodajes, dónde él rueda en 2 meses lo que otros tardarían 4. Es un visionario, y utiliza la imagen para plasmar sus ideas, presenta un fuerte estilo visual, con excelente manejo de la cámara, con  movimientos muy preciosos para mostrar los espacios y situar a los personajes. Es algo que siempre llama la atención en sus películas. Rápidamente te genera un plano de la situación y donde está cada elemento.

El caso de Indiana Jones no podía ser diferente. Excelente manejo de la luz, con un notable uso de la  sobreexposición para resaltar el efecto del desierto, así como la puesta en escena, que como señalaba anteriormente, siempre antepone un plano general en todas las escenas, para luego pasar a los detalles. Como él siempre dice; “que eliga el espectador lo que quiere ver“. Idiana Jones fue un éxito de taquilla y crítica y le valió una nominación en los Oscar.

Dejaremos al autor para otro momento y nos centraremos en el tema en cuestión; “Momentos Inolvidables”. 

De los muchos momentos para el recuerdo en Indiana Jones me gustaría quedarme con aquel en el que Indi se encuentra con uno de los malos, que desenfunda un enorme sable y muestra a Indi su maestría en el manejo del arma. Indudablemente ante una escena similar cualquier espectador se echaría a temblar al sentirse indefenso ante un maestro del sable, pero Indiana guardaba un as en la manga. Con su habitual cara de cansancio, saca su pistola y le pega un tiro al tipo del sable, que cae a plomo contra el suelo.

Lo gracioso del asunto es que el guión original recogía un duro enfrentamiento entre Indiana y el árabe, pero ese día de rodaje Harrison Ford se encontraba un poco mal. Spielberg al verle en una situación delicada le dijo algo parecido a esto: “¿Por qué no le pegas un tiro y te vas a descansar al Hotel?”. No se si esto sería en plan guasón o lo diría en serio, la cuestión es que Harrision Ford lo hizo y el asunto funcionó tan bien que quedó para siempre entre las escenas más divertidas de las películas de aventuras de todos los tiempos.

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One Response

  1. Mer

    Pues si es un momentazo del cine de aventuras de los 80, de los más divertidos. Aunque tb me quedo con la plegaria de Eddie Murphy en El Chico de Oro: yo, yo, yo, yo, yoyoyoyoyoyo, quieroo el cuchilloooo, por favoooooorrrr…..

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