“La La Land” es por derecho propio la joya de la corona de las películas estrenadas este año. Pertenece al género musical, quizá uno de los géneros que más sentido da al cine y que mejor sabe explotar todo lo que este arte puede ofrecer.

“La La Land” goza de un virtuosismo vitalista que enamora, seduce y se convierte en algo terapéutico. Su arranque es sensacional, un plano secuencia sobre una carretera de acceso a Los Ángeles en la que el despliegue visual, musical (con el tema “Another day of sun” que viene a decirnos que pese a muy mal que te vaya la vida, el día acaba, el solo vuelve a salir mañana y las oportunidades están ahí) y coreográfico dejan de manifiesto la grandeza del género y las intenciones de esta película. Esta escena te deja pegado en la butaca pensando en que si es capaz de arrancar de este modo….cuánto está por venir.

Tras unos minutos llega una de las canción más brillantes y pegadizas del film, “Someone in the Crowd”, toda una manifestación de intenciones que significará el punto de unión de sus protagonistas. Pocos números musicales he visto tan brillantes como este, quedándome con esa pequeña pausa tras la cual la nieve se apodera de la piscina y el ritmo rompe de nuevo la tranquilidad con un salto a la piscina a golpe de platillo que resulta espectacular.

En este momento comienza el idilio entre Gosling y Stone, fiel reflejo de cómo son el inicio de todas las relaciones, con ilusión, amor, pasión, en una nube vamos… y esto Damien Chazelle lo ha sabido hacer como nadie. Tras este punto se encuentra la única pega a la brillantez de este film, que puede que sea la falta de un drama más complejo alrededor de los protagonistas. La historia es sólo ellos dos y exclusivamente su romance, en lucha con sus carreras. Que si, que no tiene porqué haber nada más, pero esta “simpleza” deja al espectador a un nivel más superfluo de lo que quizá se espera en comparación a todo lo que lleva visto hasta el momento. Me viene a la cabeza por ejemplo “West Side Story”, sobran comparaciones.

Y una vez pasada esta parte llegamos al final. LO MEJOR DEL FILM, así, con mayúsculas. SPOILER! Un amargo y agridulce final, insólito para un musical, pero que es fiel reflejo de la vida y de la situación arquetípica que representan los protagonista. La escena final lleva las emociones del espectador al máximo con un cruce de miradas finales que hablan por si mismas. ¡Viva el musical!

Una vez dicho todo esto me gustaría tocar uno a uno los elementos de esta película y de la proyección que va a tener en los Oscar (nominaciones presentadas el día 26 de enero).

Dirección: Damien Chazelle ya dejó pinceladas de su talento en “Whiplash” con un montaje y guión soberbios, que sorprende como pudo montarse una película con algo tan simple. “La La Land” lo tiene todo para ser grandiosa y pasar a la historia. Desde el plano secuencia, la dirección de actores, el ritmo equilibrado, el tono positivo y la vez melancólico… Diría que es un Oscar prácticamente seguro, veremos quien más está nominado pero apostaría a que se lleva el premio.

Fotografía: El sueco Linus Sandgren es el responsable de la cinematografía tan espectacular que hay en “La La Land”. El manejo de la luz melancólica es grandiosa. Interiores, teatro y especialmente en los clubs donde Sebastian toca el piano. Alguna de las iluminaciones me recuerda a la escena del ascensor en “Drive”. Y por supuesto los exteriores, lo bien seleccionados que han estado los ocasos sobre la ciudad de Los Ángeles o escenas callejeras nocturnas donde un sólo punto de luz hacía las delicias del espectador. Este creo que será otro de los Oscar prácticamente ganados. ¡Es la ciudad de Los Ángeles!

Montaje: Qué os voy a contar. Tenía mis dudas, pero en el momento en el que la acción se detiene y cambia desde el punto de vista de ella al de él, justo antes de que se encuentren en el local donde él toca el piano y cómo en dos breves escenas de esa mañana nos describe completamente cómo es su personaje, me queda claro que el Oscar al mejor montaje es para “La La Land”. Después ya vendrán los números musicales para terminar de rematarlo. Ojo, Tom Cross, ya ganó el Oscar por el montaje de “Whiplash”

Guión: Damien Chazelle no sólo dirige sino que escribe esta preciosa historia en la que con pocos recursos nos describe en una canción las motivaciones y personalidad de sus dos protagonistas. La historia está llena de pequeños gestos y guiños románticos y melancólicos a partes iguales. SPOILER Como en la escena de la fiesta en la que Gosling acompaña a Stone a sus coche calle arriba cuando él tenía el suyo en la misma puerta.  Un galán en toda regla, por un lado haciéndose el duro mientras que por otro buscaba la ocasión para conocer a Mia (Enma Stone). Es destacable también cómo juega con la imaginación y refleja la cotidianidad de un romance clásico. Y sin duda  lo mejor de todo viene con el desenlace, (SPOILER) en el que recorremos los pensamientos de Mia imaginando una vida que pudo ser.  Tengo mis dudas por otros títulos que competirán en este apartado, pero si la noche de los Oscar coge carrerilla todo va a ir a parar a “La La Land”.

Canción y Banda Sonora: Entre la melancólica “City of Stars” o la explosiva “Someone in the crowd” no sabría con cual quedarme pero está claro que ni “Vaina” (Moana título orginal) ni “Zootrópolis” van a poder con estas canciones. Soberbias. Y respecto a la banda sonora está clarísimo. Entre la belleza de sus canciones y el jazz de su interior está claro lo que va a suceder. Dos oscars más.

Interpretaciones: No hay duda que ambos van a estar en la listas de todo el mundo. Enma Stone tiene más peso en el film y sus registros son más amplios lo que juega a su favor. Es firme candidata pero no al 100%. Respecto a Gosling no lo tengo tan claro, podemos estar ante un caso como el de “Titanic” con 14 nominaciones y ninguna de ellas para DiCaprio. Su compañera, Winslet, sí se la llevó. Veremos que ocurre, pero si estos dos premios recaen en ambos, podemos estar en una de las películas más premiadas de toda la historia.

Diseño de vestuario: Otro de los premios cantados. Va a ser muy difícil que no se lo lleve, la moda desplegada está cuidada al detalle y su reflejo en los estilismos actuales, con esos aires de los 50 son más que evidentes.

Diseño de Producción: dejando de lado maquillaje y peluquería, por último querría hacer referencia a esta categoría que engloba todo el arte de la película, un poco el sumun de todo lo que concentra. Este es otro de los Oscar claros para “La La Land”.

En resumen creo que la cifra va a estar entre las 7 y 9 estatuillas, espero no equivocarme :-).

Por último, me gustaría quedarme con la belleza de la melancolía que refleja la historia romántica entre sus protagonistas, historia cotidiana y muy propia de aquellos que tienen un sueño por encima del amor, de cómo sus sueños pueden hacerse realidad pero que en cierto modo, significan renunciar a otro gran sueño, el amor. Encontrar el equilibrio, es la virtud que sus protagonistas no supieron alcanzar en esta brillante historia.

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