Antes de hablar de la película agradecer a nuestros amigos de Sensacine la oportunidad que nos han  brindado al poder celebrar el sorteo. Os muestro una foto de alguno de nuestros colaboradores y premiados que asistieron al pase de la película y os animo al resto a enviarnos vuestras fotos.

 Y ahora vayamos al grano; Andrew Dominik, el responsable de la dirección y el guión de esta película y que como ya he dicho alguna vez, el mismo que dio vida a “El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford”, vuelve con su estilo narrativo tan particular para adentrarse en una historia que quizá peque de pretenciosa y algo exhibicionista.

El arranque ya muestra maneras y la postura del director de contarnos la historia con intenciones de trasfondo, con esos cortes sonoros y visuales de apariencia apocalíptica. Obviamente descubres que no va a ser como las historias al uso de Scorsese y compañía. Dominik trata de jugar la baza metafórica para describirnos el fin del sistema económico actual a través de los ojos de la delincuencia de los bajos fondos. Aquí es donde entra en juego Brad Pitt y una serie de personajes de carácter perdedor reflejo de la situación en la que se encuentra el mundo.

Excelente me parece el tono cómico y discurso que mantiene en algunas de las escenas que nos va mostrando del mundo que retrata. El problema es que entre escena y escena el ritmo se vuelve soporífero para más de un espectador. Por otro lado, el efectismo visual de las escena de violencia me resulta curioso por el contraste con el tono que pretende en el resto de la historia. La sensación con la que me quedo es como la de haber visto “Buenas noches, buena suerte”, “Los Idus de Marzo” o cualquier otra del género político pero a la vez adulterada con “Uno de los nuestros”.

Respecto de las interpretaciones, salvando la maestría de la aparición (gratuita) de James Gandolfini, Brad Pitt (ambos sensacionales), los dos maleantes Scoot McNairy y Ben Mendelsohn, e incluso Ray Liotta, me quedo con el papel de Richard Jenkins, en el perfil del lado del sistema, de la parte instutucional y coorporativa de todo este “tinglao”, de la metáfora de la frialdad con la que el sistema fagocita todo lo que se le pone por medio sin ningún miramiento.

En definitiva, una película peculiar en la que hay demasiadas exhibiciones de estilo que liman bastante el resultado en su conjunto, pero de la que podemos darle el aprobado sin complejos.

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3 Responses

  1. Alfred marr

    Absolutamente de acuerdo con la critica de hdc!!! Ese estilo lento con diálogos surrealistas y la estética de la pelicula , son a la vez sus puntos fuertes y sus debilidades , el personaje de gandolfini absolutamente desaprovechado y la historia del mismo claramente de relleno. En fin a pesar de todo la pelicula se puede ver y tiene cosas positivas!! Que pena al igual que con shame salgo del cine un poco contrariado de que son dos peliculas desaprovechadas!!!

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  2. Antonio

    También bastante de acuerdo… salvo que le pondría un 6 como valoración. La película está mejor de lo que parece su lentitud.

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