La ceremonia más importante de la industria del cine se celebró sin muchas sorpresas en los premios, aunque si que las hubo durante la gala.

Empezamos por la alfombra roja, donde este año hemos tenido vestidos en los que los colores claros y pálidos han sido la nota destacada. Jennifer Lawrence, la ganadora de este año del Oscar a mejor actriz, llevaba un precioso vestido de Dior Haute Couture en blanco roto con el que  parecía la novia de América y que al final la llevó a troperzarse al subir al escenario para recoger el premio. Menos mal que Hugh Jackman, sentado en primera fila, salió disparado como si fuese Lobezno para ayudarla. Su contrincante más directa, Jessica Chastain eligió un Armani de tirantes con el que también estaba deslumbrante, aunque era difícil hacer sombra a la espectacularidad del vestido de Lawrence.

El rojo valentino también fue una de las notas destacadas, con Sally Field, nominada por Lincoln, y Jennifer Aniston como estandartes del rojo intenso y apasionado.

Charlize Theron llevaba un precioso vestido de Dior en tono blanco y de dos piezas, marca de la que es su imagen desde hace años y que la sienta a las mil maravillas. Ver a la rubia sudafricana por la alfombra roja con ese vestido de la marca francesa dejó a todo el mundo boquiabierto ante su increíble puesta en escena.

Curioso fue el detalle de la ganadora del Oscar (por “Mejor Imposible”) Helen Hunt que asistió  con un vestido de la marca H&M. Pero si hubo algo que destacar y que fue la mecha que encendió las redes sociales ese fue el vestido que llevó Anne Hataway, en el que marcaba exageradamente el contorno de su pecho, sin dejar nada a la imaginación con su rosa pálido de Prada. Ella afirma que se decidió por ese vestido 3 horas antes de la ceremonia, curioso detalle.

Por lo demás, colores dorados, metalizados y propios del clasicismo de los 20, aura que pareció envolver toda gala, como la que desprendía la acompañante de George Clooney, que llevaba un precios vestido ajustado a la altura de muy pocos.

Respecto de la ceremonia este ha sido un año en el que todo se ha desarrollado con una agilidad a la que no estábamos habituados. Se recuperaron las actuaciones musicales, algo que estuvo muy presente durante toda la noche, en la que incluso Catherine Zeta Jones interpretó un número musical de “Chicago”. Mucha música y baile pero también cierta austeridad en escena.

Al igual que en los Goya subieron al escenario a varias estrellas para representar números de canción y baile junto a Seth MacFarlane, presentador de la ceremonia. Charlize Theron estuvo sensacional con sus pasos de baile junto a Channing Tatum. A Daniel Radcliffe (Harry Potter), no se le vio tan seguro sobre el escenario junto a Joseph Gordon-Levitt que afinó mucho más sus pasos.

Dentro de las interpretaciones musicales la más impresionante fue la que subió al cast de “Los Miserables” al escenario del Kodak Theater brindándonos un número encabezado por Hugh Jackman en el que terminaron desplegando banderas francesas y poniendo en pie a todos los presentes.

Michelle Obama fue la encargada de cerrar la ceremonia otorgando el Oscar a mejor película, con la ayuda de Jack Nicholson, con un discurso a favor del cine en el pronunció cosas como esta “(El cine) es una lección para todos, no importa quién seamos, cómo seamos, de dónde vengamos o a quién amemos. Pero es especialmente importante para los más jóvenes. Cada día, gracias a las artes, nuestros niños aprenden a abrir su imaginación, soñar más y pelear cada día por alcanzar esos sueños. Y os agradezco a todos, aquí, esta noche, por ser parte vital de ese trabajo tan importante”.

Mark Wahlberg fue el encargado de dar otra de las sorpresas de la noche, el empate que daba dos ganadores a mejor montaje de sonido, algo inédito que recayó sobre “La noche más oscura” y “Skyfall”.

Y así llegamos a los premios, un año en el que todo ha estado muy repartido y nada se ha salido de lo previsto. En esta ocasión si podemos hablar de que todo ocurrió bajo un guión escrito.

La vencedora virtual fue “La vida de Pi”, ganadora de 4 Oscar entre los que se encontraba el de mejor director para Ang Lee. “Argo” ganó 3 Oscar, dos  de los grandes, como son el guión y la mejor película, algo curioso porque su director Ben Affleck no estuvo nominado por su labor de realización.

Michael Haneke obtuvo el premio a mejor película extrajera por “Amour” y la mejor película de animación recayó sobre “Brave”. “Django desencadenado” ganaba el Oscar a mejor guión original para Tarantino y Christoph Waltz repetía una vez más como mejor actor de reparto.

Daniel Day-Lewis, el mejor Lincoln de la historia, recogía su tercer Oscar a mejor actor protagonista, convirtiéndose en una leyenda viva con este record de estatuillas en su haber.

Jennifer Lawrence le ganó la partida a Jessica Chastain y a Emanuelle Riva que sonaba en alguna quiniela y Anne Hataway, como era previsible, ganó el Oscar a mejor actriz secundaria.

La banda sonora de “La vida de Pi”, compuesta por Michael Danna fue la justa vencedora, en un año donde la poesía musical no abundaba mucho y en la que se echó en falta a Fernando Velázquez por “Lo imposible”, película que sólo contaba con la nominación de Naomi Watts y se fue de vació.

En una gala repleta de homenajes a sagas como Star Trek o James Bond que cumplía 50 años, la canción de “Skyfall” se hacía con el premio a mejor canción, interpretada por Adele.

En resumen, la mejor película del año fue “Argo”, siendo la más premiada “La vida de Pi”, y amplio reparto de Oscars menores entre “Los Miserables” y “Django: desencadenado”, habiendo vibrantes momentos como la interpretación musical de “Los Miserables”, anécdotas como la caída de Jennifer Lawrence al recoger el Oscar (o la interrupción entre bastidores de Jack Nicholson en su entrevista a los medios), la anatomía de Anne Hataway bajo su vestido de Prada o el ataque de nervios de Ben Affleck al recoger el Oscar a mejor película del año por “Argo”.


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