El verano es ideal para que los grandes estudios den rienda suelta a la distribución mundial de grandes súper-producciones. Es la época en la que la gente dispone tradicionalmente de más tiempo libre para acudir a los cines a ver películas de entretenimiento fácil, sin grandes complicaciones.

Este año no es diferente. Así, si miramos los grandes estrenos vemos que  Paramount tiene ‘Guerra Mundial Z’ con Brad Pitt luchando para salvar el mundo, Warner nos trae la guerra de monstruos y robots con ‘Pacific Rim’ bajo los mandos de Guillermo Del Toro, Disney y Universal apuestan menos fuerte este año, la primera con ‘Aviones’ para los más peques junto a ‘El llanero Solitario’ con Johnny Deep para los mayores, y la segunda con Kick-Ass 2 y Jurasic Park en 3D.

Por último, Sony Pictures tiene como la estrella veraniega la película que hoy nos ocupa.

Una superproducción futurista con Matt Damon, Jodie Foster y dirigida por Neill Blomkamp que se ganó a crítica y público con su anterior film, ‘Distrito 9’.

Tiene todos lo elementos para triunfar. Y lo hará con seguridad. Pero ¿Vale la pena?

Depende de lo que busques. Valdrá la pena siempre y cuando nos la tomemos como lo que es, una película veraniega para no complicarse mucho la vida. Esa es la realidad.

La película nos sitúa en la Tierra en el año 2154. La tierra está sumida en el caos, la súper población, la contaminación y la pobreza. De ahí que una élite, viva fuera de ella en una colonia dentro de una gran estación espacial llena de jardines y tecnología moderna, en la que curar un cáncer o reconstruir un cuerpo completo, nos costará un minuto de nuestro tiempo metidos en una máquina.

El personaje de Matt Damon, un chico bueno donde los haya aunque con un pasado conflictivo, trabaja en una fábrica de robots que hacen las labores de la policía. El nivel de explotación es bastante grande, lo que hace que para poder seguir trabajando le pidan que en un momento determinado que arriesgue su vida para arreglar una máquina y no retrase más la producción. Obviamente, la cosa sale mal y se ve expuesto a radiación, por lo que le diagnostican que le quedan unos pocos días de vida. El tratamiento impersonal de los robots y el desprecio por la vida humana, en este caso están bastante bien representados.

Ahí es donde entramos a conocer ya de lleno todo un universo lleno de tópicos (esto no significa que lo anterior no lo sea) entre los que se encuentran golpes de estado, mafiosos, tráfico de personas, mercenarios, ex novias con hijas que tienen enfermedades incurables, héroes enamorados dispuestos a todo… y por supuesto una gran escena de lucha final entre el malo malísimo y nuestro querido Matt.

¿Porqué pese a toda la tecnología y grandes infraestructuras al final muchas películas tienden a resolver todo con las mismas fórmulas que veíamos en las películas del oeste con los dos rivales dándose de mamporros? Hay falta de ideas en este aspecto. Y cansa un poco.

Es una película en definitiva que no nos enseña nada nuevo. Se podía pensar que viendo el anterior trabajo del director (de 2009) nos podría plantear temas más allá de la acción, de la lucha de clases, y que tuviera un transfondo o crítica, pero no. No es eso lo que busca. No pretende que nos planteemos cosas ni pretende nada más allá de que pases un rato entretenido comiendo palomitas y disfrutando del espectáculo.

Y lo consigue. Realmente pasarás un rato entretenido si consigues pasar por alto estos tópicos y algunos detalles. Al final por tanto, depende de tu nivel de exigencia. Pero en los días en los que corren, que el cine no está precisamente barato, estas cosas hay que pensarlas bien.

Por eso, si alguien está dudando entre ver ‘Guerra Mundial Z’ o esta, desde aquí te recomiendo, que vayas a ver a Brad Pitt. Porque aun no pretendiendo tampoco nada más allá de entretener, encontrarás una película algo más fresca.

Decidnos vuestras opiniones o aportar vuestras propias críticas en los comentarios si las habéis visto.

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