No tenía que haberlo hecho, pero le di una oportunidad más a Guy Ritchie para que me entrara por las retinas y me convenciera.

No pude ver la primera parte de esta saga de Sherlock Holmes de lo aburrida que me resultaba y esta segunda…sin comentarios.

Como suele pasar en todos los proyectos de este director la historia, o es absurda o no la hay. Monta un batiburrillo de secuencias bajo su particular visión videoclipera y las monta como puede, dando exactamente igual si hay conexión o no entre unas y otras. Bueno, pues algo así es esto que han llamado “Sherlock Holmes: A Game of Shadows”.

Creo que es inútil hablar más de ello, es como un Michael Bay de las escenas de lucha. Lo único que merece la pena es la banda sonora de Hans Zimmer, más bien daríamos un sobresaliente en este apartado, con ese ritmillo aventurero, caricaturesco y burlón al mismo tiempo. Un día de estos la pondremos para que podáis escucharla. También vamos a dar un aprobado alto al diseño de producción, que resulta mucho más creíble que otras producciones donde este elemento realmente es importante y debe jugar cierto protagonismo y al final no lo hace. Aquí sin quererlo, se convierte en factor clave.

Para terminar, destacar la última escena de la película. Bien montada y coreografiada, un broche ideal para suavizar el mal sabor de boca que nos deja este film.

Related Posts

Leave a Reply

Your email address will not be published.