
Australia es la nueva apuesta de Baz Lurhman, ese director tan especial que algunos adoramos por su extradionaria visión del mundo, aunque esta vez no lo demuestra tanto (el gran presupuesto y la necesidad de rentabilizar por parte de la Fox habrán acotado sus ínfulas creativas) al menos durante todo el film.
La película arranca como si de otro Moulin Rouge o Romeo+Julieta se tratase, combina la historia épica con la comedia con maestría y nos hace una puesta en escena a su más puro estilo. Una vez planteado entramos en las ondanadas del drama épico, el de las grandes historias (Lo que el viento se llevó, Titanic…) y es aquí donde pueda echarse en falta algo más de tensión.
La duración del metraje ha sido una de las críticas más generalizadas y puede que en cierto modo el espectador espere un final en un punto del film donde parece que debería haberlo, pero la verdad es que de haber sido así ahora mismo estaríamos hablando de otra cosa.
Lurhman nos ofrece un recorrido perfectamente tramado sobre uno de los momentos históricos de Australia (su país natal) usándolo a su vez para radiografiar la sociedad y cultura en la que se forjó el país que ahora conocemos. Para ello no sólo despliega una trama de grandes dramas, sino que cada elemento del film goza de vida propia. Empezando por ese encuadre tan típico suyo, donde todo parace una composición pictórica, siendo capaz de mostrar una escena en la que se reunen todos los elementos circundantes con la mayor naturalidad posible.
La fotografía es de especial mención. Me fascinaron sus claroscuros y la puesta en escena de Hugh Jackman con esos planos tan cortos de su cara entre luces. Lo mismo podemos decir del vestuario y la dirección artística, sin duda un gran diseño de producción.
También quiero destacar el grito de denuncia que Lurhman expresa en el film, no sólo al racismo, xenofobia y clasicismo, sino a la Iglesia como institución (ya me diréis el plano “maestro” que usa para este fin, …de una gran sutileza…).
En definitiva una gran historia, apesar de que me hubiera gustado ver alguna de las genialidades de Lurhman más allá de los primeros 20 min. de película y que no se notara tanto la mano de los grandes estudios (lo digo por los rumores de que le obligaron a cambiar el final. Sin ánimo de reventar a nadie la película, creo que el final que Lurhman planteaba hubiera sido lo más acertado.)

