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Pixar

Up, Pixar y Disney vuelan por todo lo alto.

Las expectativas que tenía con esta película eran muy altas. Todo lo que había leido al respecto me hacía pensar que estaba ante uno de los mejores trabajos de los estudios Pixar y la premisa se cumplió. No sólo es una de las mejores, puede que sea la mejor película de animación que han hecho los chicos de Pixar hasta el momento, desbordando las emociones desde los primeros diez minutos de metraje.

Podríamos decir que la película engloba desde el público más joven al más adulto. Dividiríamos la película en dos, una primera parte que los más jovenes no entenderán que se ganará el cariño de los padres y una segunda parte donde la aventura y la acción se apoderan de las sonrisas de los peques.

Os puedo asegurar que esa primera parte vale por si sola el pago de la entrada 3D, y no lo digo por los efectos. Pixar ya bordó la maestría con “Wall-e” pero es que aquí te dejan literalmente sin palabras y nunca mejor dicho, en tan sólo 10 minutos son capaces de contarte toda una vida desde la cuna hasta la tumba y sin pronunciar una sola palabra, unicamente con el acompañamiento de la música de Michael Giacchino (“Ratatouille”, “Lost”). Son los diez primeros minutos más increibles que he visto nunca en animación. Es sorprendente escuchar las risas del público con los chistes fáciles del inicio y ver como en unos minutos la sala queda acongojada de emoción.

Es una historia tratada con mucho cariño y escrita con verdadero sentimiento. Es un bello pasaje por las etapas de la vida, por los sueños jamás alcanzados y sobretodo una reflexión sobre el sentido de la vida.  Esta historia es asignatura pendiente para todos aquellos que se preguntan el porqué del agrio humor de muchos ancianos y una gran metáfora sobre el cambio generacional.

Estamos ante una de las cinco mejores películas de este año y probablemente la mejor película de animación durante largo tiempo. Los premios van a ser muchos, el Oscar lo tiene prácticamente asegurado. No dejéis pasar la oportunidad de verla en las salas en formato 3D, será una experiencia enriquecedora.

Wall-e.

Desde el primer instante quedan patentes las intenciones y pretensiones de este film. Nada más ver la grafía del título y su clara intencionalidad hacía los créditos de “2001: Una Odisea del espacio”, se muestra el camino de similitudes que seguiran apareciendo a lo largo de todo el metraje, como por ejemplo a través del particular Hal9000, la música de Strauss y lo que es más importante, una especial mirada del presente y futuro de la humanidad. 

Wall-e esta llamada a marcar un hito en la historia del cine, dando un nuevo giro a la animación. Pasa de la tradicional estructura argumental enfocada más para un público juvenil para adentrarse en un nuevo terrreno, el cine de primera división. Dejando atrás el referente de película de animación. Para ello que mejor inspiración y complicidad que el mismisimo Stanley Kubrick y su Odisea en el espacio.

El punto que marcó  en 1968 la película de Kubrick lo va a hacer Wall-e en 2008, de la mano de Disney (siempre tan pionera) y de los revolucionarios estudios Pixar.

Antes de adentrarnos en la laberíntica propuesta fuurística que presenta el film, analicemos su realización:

  1. Supera la media habitual de metraje de las películas de animación. Nos metemos en casi dos horas de historia en el que además casi no se oye una palabra y no aburre un solo instante.
  2. La animación goza de un realismo ya casi insuperable, incluso convinan alguna imagen real con las animadas, lo que da mayor credibilidad y realismo.
  3. Por primera vez he visto planos fuera de los canones habituales de la animación, que suelen ser bastante clásicos. Aquí vemos planos largos, con cámaras subjetivas y steadycms.

Todos estos elementos nos muestran que las intenciones de Pixar apuntaban alto. Nos presentan un film dramático, con toques de humor, sustentado en el género de la ciencia-ficción con trasfondo moral y político.

Esto me hace pensar que no sería muy extraño ver a esta película luchando de igual a igual con el resto de películas de imagen real que obten a los premios como mejor largometraje, superando así la habitual categoría para films de animación.

Wall-e marcará una nueva linea a seguir en las películas de animación, abriendo un nuevo camino de vertiente prorrealista, donde el 3D e imagen real no serán el inconveniente. Que mejor propuesta para estas intenciones que repetir la fórmula que ya usó Kubrick en su día, donde nos plantean un futuro en el que la humanidad está deshumanizada, ha abandonado la Tierra tras la destrucción genereda por el propio ser humano. Los únicos supervivientes son un robot, que apesar de carecer de sentimientos humanos muestra más sensibilidad y emoción que sus creadores, y una cucaracha, animalito que seguramente habrá ganado reputación tras esta película.

Al igual que en Odisea en el Espacio aquí se plantea la excesiva confianza que el ser humano presta a las máquinas y el peligroso juego que ello conlleva, que nos convierte en titeres de la tecnología y el progreso.

Por último me quedo con la nostágica imagen de la Tierra, del futuro que nos espera, ya que si como especie sobrevivimos, nuestro futuro estará en el espacio, lejos de lo que algún día fuimos, siendo nuestro presente un vago recuerdo en el hombre del futuro.

Sin duda alguna, estamos ante una obra maestra y una de las grandes películas de este año. No pierdan la ocasión de verla porque se convertirá en un título indispensable de la historia del cine.